• Un joyero saludable repleto de rubíes

    Un joyero saludable repleto de rubíes

    La Granada

    ¡Al cortar una granada te sorprendes!

    Es un espectacular joyero natural repleto de rubíes. Su belleza casi opaca sus propiedades. Se dice que su origen está en el Oriente próximo y según la historia fue una de las primeras frutas en ser cultivadas por la humanidad. Tiene fama de ser afrodisiaca, sin comprobación científica, pero tiene el honor de que se plantaban granados en los templos griegos consagrados a Afrodita.

    Es probable que se considere como estimulante erótico por su contenido excepcionalmente alto de zinc y manganeso, dos oligoelementos muy importantes para el sistema nervioso y para la síntesis de la hormonas sexuales. Es también muy probable que el misterio que siempre ha rodeado a la granada se deba a que, los sacerdotes de Eleusis se coronaban con hojas de granado, pero los iniciados tenían totalmente prohibido comer el fruto.

    En sus semillas rojas –como rubíes- se encuentran los nutrientes de forma muy concentrada. Contienen cantidades apreciables de vitaminas C y B2, y eso las hace un buen remedio para combatir la sequedad de las mucosas, el agrietamiento de la piel, las inflamaciones bucales y de los riñones. Pero es su riqueza en compuestos fenólicos lo que hace de la granada uno de los alimentos más antioxidantes.

    Según estudios avalados por la ciencia, el jugo aporta entre dos y tres veces más capacidad antioxidante, que la misma cantidad de té verde, y al parecer supera a la uva negra. Destacan sus efectos depurativos y diuréticos sobre el organismo, pues facilita la eliminación de agua y sales. Las personas con problemas hepáticos se benefician de su contenido en los aminoácidos metionina y valina.

    Están en su mejor momento entrado el otoño, cuando se pueden encontrar silvestres, pequeñas, un poco agrias y menos jugosas, pero más efectivas si las deseas para remedio. A la hora de elegirlas, elige las más pesadas, pues es señal de que tienen mucho jugo. Aumenta su madurez cuando la piel adquiere manchas parduzcas. Hay que advertir que las membranas que separan las semillas son amargas, por lo que hay que desecharlas para que no dañen su sabor.

    150 gramos de granada (una fruta mediana) aportan 104 calorías, el 15 % de la cantidad diaria recomendada de vitamina C, el 13 % de la vitamina B6, el 6 % del zinc y el 5 % del hierro necesario.

    ¡A comer granada!

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