• Hambre vs. Apetito

    Hambre vs. Apetito

    Buenos dias mis estimados seguidores,

    Desde hoy reiniciamos una nueva etapa del blog, donde postearé nuevos artículos cada semana. Lo previsto es hacer tres artículos por semana relacionados con el tema de salud en general, así que espero sus comentarios y sugerencias respecto a temas.

    Hoy hablaremos de un tema que es de amplio interés y que muchos de ustedes tienden a confundir. En mi consulta sucede que muchas veces sugiero al paciente perder algunos kilos de sobrepeso antes de someterse a la cirugía. Y es recurrente escuchar de respuesta: “Dr. es que me da mucha hambre“.

    El hambre es una alarma del cuerpo ante la falta de energía, que indica que los órganos vitales del cuerpo (cerebro, corazón, riñón) necesitan energía para seguir realizando sus funciones.

    El hambre es biológica, no importa el tipo de comida que se ingiere sino la necesidad urgente de comer. Se gratifica y complace al estómago y no al paladar. Cuando el cuerpo registra sensación de hambre, se sienten algunas señales como estas: el estómago gruñe, sensación de vacío, languidez, dolor estomacal, dolor de cabeza, frio y mal humor. Cuando se satisface el hambre, se reconoce una real y duradera sensación de placer.

    El apetito son las ganas de comer algo rico, es la imaginación que se afinca sobre algún tipo de alimento especial que se nos antoja, es ganas de comer en algún sitio en particular, en compañía de una determinada persona. Además, intenta satisfacer solo al paladar, atenuando las emociones. El paladar sin embargo, no posee sensación de saciedad, y las emociones solo se calman por un periodo corto con un placer efímero.

    Si comemos tomando solo en cuenta el apetito, lo más probable es que la cantidad de la comida sea mayor, dirigiéndose al depósito de grasa, por no ser precisamente el momento en que el cuerpo necesita energía. Como todos somos seres humanos y no podemos prescindir del apetito, el gran desafío es coordinarlo con la sensación de hambre. Poder elegir los alimentos que nos gustan, pero identificando el momento adecuado es la clave.

    Si en ese momento crucial de sensación de hambre, se come de manera muy consciente y prestando mucha atención a lo que comemos, seguramente las porciones van a ser espontáneamente las más adecuadas, la sensación de placer de lo ingerido y la saciedad serán intensas y totales y nada de lo comido ira a parar al “detestado” depósito de grasa que implica la gordura u obesidad.

    El ser humano es el único ser vivo que puede diferenciar estas distintas sensaciones y por eso es muy importante diferenciar que el apetito es emocional, mientras que el hambre siempre será fisiológica.

    Hasta la próxima, recuerda dejarme abajo tus comentarios 👇🏼

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